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Ni holograma ni milagro: el Indio volvió a mover el avispero con apenas una foto

Parece que el Indio Solari no necesita un escenario para hacer temblar al país: le alcanza con un posteo. Bastó una simple publicación en Instagram para que el universo ricotero entrara en combustión. Ahí está el Indio, de anteojos eternos y gesto concentrado, grabando en Luzbola, su refugio de Parque Leloir, junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Dos palabras bastaron —“Grabación en Luzbola”— para encender la esperanza de un regreso, un disco o, al menos, una nueva señal del profeta de los estadios.

Las fotos, firmadas por KVK, su fotógrafo de confianza, muestran al músico en plena actividad, rodeado de consolas y de esa mística que no se negocia. Según confirmó Rolling Stone, las imágenes son recientes, lo que alimenta el sueño de ver nacer material nuevo. O, quién sabe, de volver a escucharlo sobre un escenario… aunque sea en forma de holograma.

Los Fundamentalistas, mientras tanto, afinan motores para sus dos shows del 6 y 7 de diciembre en el Estadio Único de La Plata, donde las entradas ya vuelan. En cada grupo de WhatsApp ricotero se repite la misma pregunta: “¿Aparecerá el Indio?”. No sería la primera vez que el hombre juega al misterio y deja que el público haga el resto.

La publicación llegó poco después de una entrevista en Futurock donde el Indio, con su habitual crudeza, admitió: “Últimamente me paso la vida empeorando mi salud. Hay días que no tengo ganas de nada”. Por eso, verlo ahora, activo y creando, tiene un sabor especial. Algo entre el milagro y el desafío.

Luzbola, ese estudio que levantó en su propia casa y que vio nacer todas sus obras solistas desde 2004, vuelve a ser escenario de especulaciones, ilusiones y vigilias eternas. Porque cada vez que el Indio muestra algo, no es solo una foto: es una ceremonia.

Y así sigue el ritual ricotero, entre emojis, teorías y ansiedad. El hombre tal vez se canse, pero el mito no. Y desde su búnker de Parque Leloir, el Indio volvió a recordarle a todos que no hace falta un micrófono abierto para hacer ruido. Le basta un silencio bien calculado.