Después de años en silencio, uno de los personajes más recordados de la publicidad nacional vuelve a escena. La mítica Llama que Llama, aquel ícono que supo meterse en la cultura popular argentina a comienzos de los 2000, regresa ahora de la mano de Personal con una nueva propuesta pensada para las pantallas actuales.
El relanzamiento se concretará durante febrero y llegará en formato de contenido exclusivo dentro de Flow, apostando a una mezcla que parece infalible: nostalgia para quienes crecieron con sus publicidades y una actualización del personaje para nuevas audiencias.
La campaña busca reconectar emocionalmente con el público recuperando el humor absurdo y la recordada frase que convirtió al personaje en fenómeno cultural. En su momento, la Llama trascendió el simple rol publicitario para convertirse en parte del lenguaje cotidiano, algo que pocas campañas logran y que todavía hoy despierta memoria colectiva.
Desde Telecom Argentina S.A., empresa que integra el ecosistema de servicios de la marca, señalaron que el regreso se vincula con su concepto actual: poner a las personas en el centro de la experiencia digital. Bajo el lema “Somos Personal”, la compañía busca mostrar una oferta que combina conectividad, entretenimiento y soluciones tecnológicas en un mismo entorno.
Actualmente, el grupo ofrece servicios que abarcan desde internet hogareño y telefonía móvil hasta plataformas de streaming, herramientas financieras digitales y soluciones para hogares inteligentes y empresas. En ese contexto, la vuelta de la Llama funciona como un puente entre la identidad histórica de la marca y su presente tecnológico.
El regreso no es casual: en tiempos donde el marketing apuesta fuerte a revivir símbolos del pasado, las marcas encuentran en la nostalgia una forma directa de generar conexión emocional. Y pocas figuras publicitarias en Argentina tienen el peso cultural que alcanzó este personaje.
Con el slogan “Cada vez más personal”, la empresa inicia así una nueva etapa donde tecnología y entretenimiento se mezclan con un guiño claro al recuerdo colectivo. La pregunta ahora no es si la Llama volverá a hacer reír, sino si logrará repetir aquel fenómeno que, hace más de dos décadas, convirtió a una simple publicidad en parte del imaginario popular argentino.

